UNIDAD CENTROAMERICANA

UNIDAD CENTROAMERICANA
El Art. 55 de la Cn. expresa que los fines de la educación son entre otros: "...conocer la realidad nacional e identificarse con los VALORES DE LA NACIONALIDAD salvadoreña, y propiciar la UNIDAD DEL PUEBLO CENTROAMERICANO..."

LA CONVIVENCIA


Por Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.
La convivencia se define como aquel valor mediante el cual las personas viven unas con otras de manera tal, que existe entre ellas respeto y confianza, asegurando así relaciones pacíficas.
La historia de la humanidad ha estado plagada de derramamiento de sangre de muchos inocentes. Las guerras, producto de la ambición, de la codicia u otros males del ser humano han llevado a las personas a grandes enfrentamientos. Recordemos por ejemplo las bombas que Estados Unidos lanzó sobre dos ciudades japonesas en agosto de 1945. La guerra de más de doce años que se vivió en El Salvador; en fin, son miles los casos que se podrían señalar; sin embargo, de lo que se trata es de establecer las bases teóricas que permitan entender la importancia de la convivencia pacífica, lo mismo que dar líneas claras que se han de seguir para lograr vivir en paz.
Para asegurar la convivencia  la sociedad se las ha ingeniado creando pautas o reglas de conducta que se han de practicar. En ese sentido, surgen las normas de una y otra naturaleza: religiosas, sociales, morales, deportivas, jurídicas, entre otras. Con éstas, se pretende asegurar que las personas tengan claros los límites de su accionar. La pregunta que surge en este momento es: ¿Han logrado las distintas sociedades su deseo de vivir en paz a través de la creación de todo un conjunto de normas?
Por otra parte, en sus esfuerzos por garantizar la paz entre las naciones surge el Derecho Internacional. Por ejemplo, a la I Guerra Mundial se le puso fin mediante el Tratado de Versalles. Son innumerables los tratados, convenciones y otros que los países adoptan entre sí. Asimismo se crean organizaciones mundiales con el fin de asegurar la paz entre los pueblos. Como ejemplo se cita la Organización de las Naciones Unidas, creada con el concurso de 50 naciones en el año de 1945. ¿Cuál es su propósito? Bueno, éste se establece en la Carta (Documento Jurídico que respalda su accionar) de las Naciones Unidas con las siguientes palabras: “mantener la paz y la seguridad internacionales; fomentar las relaciones amistosas entre los pueblos”. Adoptando el lema de un escrito bíblico de la antigüedad con las siguientes palabras: “...Y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra.”
 Pensemos, ¿Se ha logrado el propósito para el cual fue creada? Claro que no. Actualmente existe una amenaza de aniquilamiento mundial, mediante una guerra bacteriológica.
Nuestro país, no es la excepción en el esfuerzo por crear las bases de una sociedad pacífica. Los constituyentes del año de 1983 de la República de El Salvador, expresan que promulgaron la Constitución, animados de un ferviente deseo de establecer los fundamentos de una convivencia nacional, basada en el respeto a la dignidad de la persona humana.
Por otra parte, constantemente se están haciendo reformas a las leyes existentes con lo que sa ha dado en llamar popularmente: “endurecimiento de las leyes”. Lo anterior no ha logrado disminuir los índices delincuenciales; sino por el contrario, la violencia se ha acrecentado hasta límites insostenibles, como muy bien lo han dejado claro los estudios realizados por respetables criminólogos.
Las consideraciones anteriores permiten hacer la siguiente reflexión: ¿Cómo lograr la paz nacional e internacional, si ésta no es posible aún entre los miembros de la familia; donde los padres están contra los hijos y los hermanos contra los hermanos?
Todos queremos evitar el aniquilamiento de la especie humana; por tanto debemos empezar a poner en práctica los siguientes aspectos:
1°.-Ser tolerantes; es decir, estar dispuestos a ceder en beneficio de la paz.
2°.-Mantener una constante comunicación familiar. El diálogo debe ser abierto, franco y sincero.
3°.-Adoptar un conjunto de principios, valores y creencias basados en las  palabras del humilde carpintero de Galilea, el Divino Maestro: “amándonos los unos a los otros”.